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Sexo Oral

Cunnilingus

Cunnilingus

El Cunnilingus (sexo oral) es quizá la forma más placentera de sexo en pareja en que se involucran las mujeres. Nada puede compararse a la sensación de una tibia lengua húmeda deslizándose a través del clítoris y la vulva de una mujer. Con excepción de la masturbación, el sexo oral probablemente resulte en más orgasmos que cualquier otra práctica sexual.

Se les enseña a las chicas a verse atractivas en todo momento y a tener buen olor. Esto es menos verdadero que hace 20 años, pero todavía hay muchas mujeres que sienten que deben permanecer limpias y sin transpiración aun cuando realicen enérgicas actividades físicas. A la cabeza de esto hay mucho de estigmatización negativa asociada a la "higiene femenina".
Estas costumbres y creencias crean una barrera al sexo oral para muchas mujeres, ya que sus genitales producen humedad y emiten un olor característico. No es sorprendente entonces que muchas mujeres sientan que tienen genitales que huelen sucio cuando en realidad tienen genitales perfectamente normales y sanos.

Para que una mujer permita la estimulación oral de sus genitales, debe llegar a aceptar primero sus funciones corporales normales. Su vulva está húmeda porque su vagina y vulva se limpian a sí mismas constantemente. Comenzando en la pubertad, la vagina se lava a sí misma produciendo un flujo blanquecino a transparente de consistencia acuosa a pegajosa. Este flujo ácido mantiene a raya a bacterias malas para prevenir infecciones. Una mujer puede excitarse sexualmente y experimentar un aumento de la humedad vaginal sin saber que está excitada, solamente sintiéndose húmeda. Adicionalmente la mujer produce su propio olor, una firma química que indica no solamente quién es como individuo, sino también su estado reproductivo y sexual vigente en ese momento. Mientras que nuestras narices pueden haber perdido la capacidad para detectar estos olores a grandes distancias, los hombres se excitan cuando se exponen a ellos. En realidad, una vulva "limpia" es una vulva enferma, una vulva húmeda con su propio aroma es una sana.
Hay veces en que la vulva puede oler o saber desagradable. Esto puede deberse a la normal humedad de la vagina que se junta en los pliegues de la vulva como resultado de una pobre circulación de aire alrededor de los genitales, que evita la evaporación del exceso de humedad. Puesto que las bacterias aman los lugares cálidos y húmedos, pueden reproducirse rápidamente resultando en un fuerte olor, y quizás sabor. Las bacterias son las que causan el olor, no la humedad vaginal. Puesto que las mujeres hoy día generalmente usan ropa que evita la adecuada circulación de aire alrededor de sus genitales, a menudo es necesario que la mujer lave sus genitales antes de practicar el sexo oral.
La mayoría de los hombres AMAN el aroma particular de la vulva.
Si la mujer siente que sus genitales huelen o saben mal, debe preguntar a su pareja qué piensa. Su pareja puede disfrutar del olor que ella encuentra desagradable. Si los genitales de la mujer huelen desagradable, puede indicar una infección.
Quizá la mejor manera que tenga la mujer para aceptar y conocer su olor y gusto genital normal y sano, sea oler y gustar sus dedos durante la masturbación. La flora genital de la mujer cambia con su ciclo menstrual, su nivel de excitación sexual y también depende de su dieta. Si la mujer hace esto diariamente estará más enterada de su estado general de salud. Si la mujer conoce su olor y sabor normales, un chequeo rápido le dirá si necesita lavarse antes del sexo oral, o buscar tratamiento médico si detecta infección.
EN TODOS LOS CASOS, HASTA PARA DETECTAR INFECCIÓN, SE RECOMIENDA MASTURBARSE (lo que promueve este Blog)

Hay mujeres que encuentran al cunnilingus más placentero y la higiene personal más sencilla cuando están completamente afeitadas. Y algunas parejas prefieren todo el pelo púbico cubriendo los genitales femeninos. Afeitar y recortar el pelo púbico es una cuestión de elección personal, no un requerimiento para el sexo oral.

Contrariamente a la creencia popular, y expectativas de muchas mujeres, el cunnilingus no es una habilidad natural con que nace cada hombre y lesbiana. El cunnilingus es una técnica aprendida. Si no te tomas el tiempo para enseñarlo o aprenderlo, nunca disfrutarás de sus beneficios. Cada mujer es diferente, por lo tanto, no importa cuán bueno o buena fue alguien dando placer oral a una mujer en el pasado, aún necesitará reaprender su técnica si se cambia de pareja. Las mujeres no se pueden comparar puesto que nunca son exactamente las mismas en gustos y aversiones. Hay razones físicas y psicológicas para esto.
La comunicación es muy importante para un sexo oral placentero, y el sexo en general. La mujer debe guiar a su pareja con muchas instrucciones detalladas y exactas.
Mientras que las mujeres frecuentemente se sienten incómodas dando comandos y pedidos sexuales, necesitan ser "instructoras de entrenamiento" si esperan obtener lo que quieren y necesitan en la cama.
La guía puede venir en forma de instrucciones verbales, sonidos audibles, gestos con las manos, y movimientos del cuerpo.
Tome la cabeza de su pareja con sus manos y guíe su boca adonde usted la desea. Si desea que permanezca ahí, envuelva sus piernas a su alrededor y mantenga su cuerpo en posición. Mientras que algunas mujeres temen perder a sus parejas por ser demasiado demandantes en la cama, también pueden perderlas si son totalmente insensibles a los esfuerzos de su amante.

La sensibilidad de la vulva y el clítoris de la mujer determinará qué tipo de estimulación le gusta y a la cual responde más. Hay mujeres que prefieren un toque suave y lento, otras gustan un toque rápido y firme. La estructura de sus genitales determinará lo que es posible. La mujer con labios menores bien desarrollados puede gustar que se los chupen; una mujer con labios menores pequeños o ausentes no podrá experimentar esto. Si la mujer tiene clítoris que se proyecta hacia afuera o está bien desarrollado, su pareja podrá chuparlo como a un pequeño pene. Si la mujer tiene un clítoris pequeño u oculto, su pareja sólo podrá lamerlo. Sin embargo hay una pequeña regla, al menos que usted intente fastidiarla, mantenga su ritmo e intensidad una vez que está cerca del orgasmo. Nada molesta más a una mujer durante el sexo oral que su pareja quiebre su ritmo, o que vague cerca de su zona erógena, cuando está al borde del orgasmo.

No busque el clítoris inmediatamente. Si la mujer no está excitada adecuadamente su clítoris estará muy sensible o completamente insensible a todas las formas de estimulación. Necesita esperar para que sus hormonas fluyan y para que sus genitales se inunden de sangre. Haga un viaje lento y prolongado hasta su clítoris.
Al principio no retraiga su capuchón. Dele tiempo para excitarse bien. Cuando ella parece estar lista para explotar deslice hacia atrás su capuchón clitoridiano con sus dedos lubricados, (ella puede usar los suyos propios)
Sea muy suave. Hay mujeres que requieren un toque muy ligero; otras encontrarán que esto les hace cosquillas y requerirán un toque firme pero suave. Otras incluso no podrán tolerar la estimulación directa de su capuchón clitoridiano.
Una vez que encuentre una forma de estimulación que le sea placentera, mantenga esa estimulación hasta que ella experimente el orgasmo, si ella quiere. Si ella no puede experimentar el orgasmo, continúe la estimulación en tanto sea placentera para ambos. El cunnilingus no necesita incluir el orgasmo para ser muy placentero y satisfactorio.

Como su lengua puede cansarse, asegúrese de usar sus labios y lengua para acariciar y chupar sus delicados tejidos alternativamente. Si extiende su lengua totalmente y no está acostumbrado, pronto se cansará. Es mejor mantener tu boca tan cerca de su clítoris y labios como pueda. Use toques cortos con su lengua ligeramente extendida.
La mujer puede disfrutar cuando usted inserte su lengua en su vagina y estimule sus paredes vaginales. Quizá no pueda insertar tu lengua muy profundo, pero usualmente los tejidos más sensibles están cerca de la entrada. Hay mujeres que disfrutan cuando usted inserta su(s) dedo(s) en su vagina y estimula sus paredes vaginales, y posiblemente su punto G.

SEXO ORAL

SEXO ORAL

La boca participa en la sexualidad y no solamente para besar. Es una herramienta extraordinaria, tan sensible como nuestros
dedos, tan finamente activa como nuestras manos. Ésta es la razón por la que puede dar y recibir. Sin embargo, a veces
tenemos tendencia a reducir su participación al mínimo: algunos besos en los preliminares, algunas prácticas buco-genitales un
poco estandarizadas.
Si el sexo oral puede procurar un gran placer es porque el instrumento oral es a la vez complejo, eficaz y sensual...

La boca
Toda la boca, como orificio, produce placer. Se pueden agregar ciertas partes del cuerpo: labios, lóbulo de la oreja, una porción
de piel y, por supuesto, una parte del sexo, de la vulva, de los testículos o del pene. La boca es cálida, húmeda, suave y
sensible, lo que la transforma en una herramienta de placer excitante.

La lengua
La lengua es, junto con los dedos, la zona más sensible de nuestro cuerpo y también la más hábil. Ésta es la razón por la que
cuando realiza caricias, éstas son extremadamente eficaces. También es la el centro de la sensación del gusto y permite que
aporte placer y también lo reciba: el de probar el cuerpo de la pareja.

Los labios
Son una frontera entre el exterior y el interior del cuerpo. El límite entre el beso y el french-kiss más penetrante, un aperitivo
de la relación sexual. Los labios son activos, ya que pueden chupar, aspirar, acariciar, pero también pueden actuar como
receptores, el encuentro de dos bocas es asimétrica, como asexuada.

Los dientes

En medio de la boca suave, tierna y húmeda, los dientes son duros. Es precisamente esta diferencia de consistencia lo que les
vuelve interesantes, cuando se practica la sexualidad oral. Utilizarlos suavemente, con moderación, procura sensaciones
interesantes...

La saliva
Es el lubrificante del beso. Pero también suele servir de lubrificante natural durante los encuentros « sexo-boca ». Y como el
aroma de un buen plato, el deseo provoca la segregación de saliva. La cual puede ser voluntariamente utilizada como
lubrificante durante las relaciones sexuales de penetración vagina-pene. La saliva siempre está disponible y es eficaz.

El gusto

Probar al otro con su lengua, su boca. ¿Encuentro su gusto salado? ¿Dulce? ¿Un poco amargo? ¿Delicadamente picante?
El gusto como el olfato son los dos sentidos que permiten experimentar a fondo el amor oral.

El olfato
Es el sentido más primitivo. El sexo oral permite conocer realmente el perfume de la intimidad del otro. Y en la mayoría de los
casos, cuando se ama a la persona, nos encanta este delicioso olor... siempre y cuando la higiene sea irreprochable.

Para que la sexualidad oral se convierta en un verdadero placer, serán indispensables algunas condiciones:

El clítoris
Es el único órgano humano cuya única función es la de procurar placer. Es por tanto, el blanco ideal para las estimulaciones de
todo tipo, cuando lo que se desea llegar hasta el fondo del placer. Su sensibilidad varía mucho, dependiendo de cada mujer.
Algunas prefieren las estimulaciones marcadas, otras más suaves y otras prefieren las caricias indirectas alrededor del clítoris,
que – demasiado sensible – no soporta los contactos directos. Una zona desconocida: la raíz del clítoris que remonta hasta la
parte delantera del hueso del pubis, una estimulación muy marcada en este lugar también puede conducir al orgasmo.

Los labios pequeños

Inflados bajo el efecto del deseo, forman una especie de embudo a la entrada de la vagina. Si se hinchan, significa que
contienen cuerpos eréctiles y que son órganos sexuales. Sin embargo, son menos besados que los labios de la boca, cuando
procuran un placer infinitamente más sexual.

La entrada de la vagina

Una boca puede besar la apertura de la vagina, una lengua puede deslizarse por ella algunos centímetros. ¿Es insuficiente para
procurar placer? Por supuesto. Las zonas más erógenas de la vagina están situadas cerca de su entrada, la cual es muy móvil:
puede abrirse y cerrarse, autorizar la entrada o prohibirla. Es todo un juego posible, un juego extremadamente íntimo...

Los senos
Estimular los pezones, mamarlos como haría un bebé es extremadamente excitante para la mayoría de las mujeres. Las que
no sienten nada significa que no se han tomado el precio suficiente para descubrirlo. ¿Porqué procura tanto placer? Al chupar
los pezones se provoca una secreción, la ocitocina, la hormona del orgasmo...

El interior de los muslos
Las mujeres prefieren las caricias centrífugas, es decir, las que parten de la periferia para llegar hasta el blanco. Comenzar
por los muslos para llegar al sexo es una buena trayectoria. Acariciar, mordisquear, lamer el interior de los muslos para llegar
hasta a la zona sexual hace aumentar progresivamente la excitación y la tensión.

El perineo
Por detrás de la vulva, entre la entrada de la vagina y la del ano, se encuentra una zona de la piel, a veces olvidada por las
caricias. Sin embargo, también aprecia que se ocupen de él, que se le bese, se le acaricie... Menos sensible que el clítoris,
la zona próxima del ano puede revelarse extremadamente erógena en algunas mujeres.