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EL ORGASMO
El OrgasmoAlgunas mujeres lo viven con una sensación de bienestar, a veces se dice de elevación e incluso de una mínima pérdida de conciencia, con una sensación como de irse de este mundo.
Para muchas mujeres es el momento de mayor placer que han experimentado, para otras es un estado de límites difusos y no están seguras de haberlo vivido.
Lo cierto es que, más allá de los distintos matices del goce de cada mujer, el orgasmo femenino existe e involucra un gran universo de reacciones psicológicas y fisiológicas.
Los especialistas consultados por la BBC coincidieron en describirlo como la culminación del proceso de excitación sexual.
Se asocia con una sensación de estremecimiento, de extremo goce y hasta de pérdida de la razón, aunque el grado y el tipo de placer varía en relación a cada mujer y a las circunstancias que atraviesa.
El deseo, la fantasías y el modo en que cada mujer registra el estímulo sexual, son los grandes motores del orgasmo.
La sensación
Es un estremecimiento intenso y culminante, que sigue a una acumulación de excitación concentrada en la zona genital, y que precede a un estado de total relajamiento y satisfacción. Se lo atribuye como la suprema sensación de placer, una experiencia que no se parece a ninguna.
Está corroborado que se origina una fuerte tensión en el área clitorídea -vaginal, con una serie de contracciones en el tercio externo de la vagina y en la zona alrededor del orificio vaginal. En un orgasmo intenso, aparecen de ocho a doce contracciones en uno normal, entre tres y ocho. Estas sensaciones parecen extenderse de la vagina a la pelvis y de allí a todo el cuerpo, dando una sensación de calor y confort.
Cómo se produce
El orgasmo está muy vinculado a la sensibilidad y la estimulación de cada mujer y al universo de sensaciones que en ella genera el estímulo sexual. Si se tiene que precisar un órgano que lo impulse, será el cerebro. Éste recibe sensaciones, las transforma en un aumento de la excitación sexual, cuyo punto de culminación es el orgasmo.
En el momento de máxima respuesta se produce una reacción muscular –que se da a partir de una orden cerebral-, para contraer, sobre todo la parte vaginal, y expulsar la sangre que está retenida por la excitación.
Reacción corporal
En la mujer, no se trata de un evento con un signo muy visible, como en el caso del hombre, que culmina con la eyaculación.
Sin embargo, muchas partes del cuerpo intervienen durante el orgasmo femenino. se producen contracciones en otros músculos del cuerpo como el cuello, los brazos, las piernas, la espalda y la cola.
Multiorgasmia
La mujer es potencialmente multiorgásmica: tiene la capacidad de experimentar muchos orgasmos en forma sucesiva.
a veces, por cuestiones culturales, esta capacidad no se expresa abiertamente pero que, en términos potenciales, la mujer es capaz de experimentar la multiorgasmia y que, en este sentido, su sexualidad “es más abierta". sin embargo, que la multiorgasmia es “una potencialidad y no una obligación.
Lo realmente importante es que haya uno y muy satisfactorio y que se logre ese estado de bienestar. Si hay varios más, bárbaro.
El auge de la masturbación
Andrés Flores Colombino, directivo de la Asociación Mundial de Sexología y presidente de la Federación Latinoamericana de Sexología (FLASSES), sostuvo que “históricamente, la masturbación tuvo un lugar menor en la sexualidad femenina”.
Agregó, sin embargo, que “las estadísticas han demostrado que (el autoerotismo) ha aumentado a niveles impensables a mediados o comienzos del siglo XX”
ambién remarcó que entre muchas mujeres la masturbación “no es una simple aspiración sino un derecho reclamado” y que, además, “no dudan en instruir a sus parejas masculinas, hecho también impensable en otra épocas del siglo pasado”.
SEXO ORAL

La boca participa en la sexualidad y no solamente para besar. Es una herramienta extraordinaria, tan sensible como nuestros
dedos, tan finamente activa como nuestras manos. Ésta es la razón por la que puede dar y recibir. Sin embargo, a veces
tenemos tendencia a reducir su participación al mínimo: algunos besos en los preliminares, algunas prácticas buco-genitales un
poco estandarizadas.
Si el sexo oral puede procurar un gran placer es porque el instrumento oral es a la vez complejo, eficaz y sensual...
La boca
Toda la boca, como orificio, produce placer. Se pueden agregar ciertas partes del cuerpo: labios, lóbulo de la oreja, una porción
de piel y, por supuesto, una parte del sexo, de la vulva, de los testículos o del pene. La boca es cálida, húmeda, suave y
sensible, lo que la transforma en una herramienta de placer excitante.
La lengua
La lengua es, junto con los dedos, la zona más sensible de nuestro cuerpo y también la más hábil. Ésta es la razón por la que
cuando realiza caricias, éstas son extremadamente eficaces. También es la el centro de la sensación del gusto y permite que
aporte placer y también lo reciba: el de probar el cuerpo de la pareja.
Los labios
Son una frontera entre el exterior y el interior del cuerpo. El límite entre el beso y el french-kiss más penetrante, un aperitivo
de la relación sexual. Los labios son activos, ya que pueden chupar, aspirar, acariciar, pero también pueden actuar como
receptores, el encuentro de dos bocas es asimétrica, como asexuada.
Los dientes
En medio de la boca suave, tierna y húmeda, los dientes son duros. Es precisamente esta diferencia de consistencia lo que les
vuelve interesantes, cuando se practica la sexualidad oral. Utilizarlos suavemente, con moderación, procura sensaciones
interesantes...
La saliva
Es el lubrificante del beso. Pero también suele servir de lubrificante natural durante los encuentros « sexo-boca ». Y como el
aroma de un buen plato, el deseo provoca la segregación de saliva. La cual puede ser voluntariamente utilizada como
lubrificante durante las relaciones sexuales de penetración vagina-pene. La saliva siempre está disponible y es eficaz.
El gusto
Probar al otro con su lengua, su boca. ¿Encuentro su gusto salado? ¿Dulce? ¿Un poco amargo? ¿Delicadamente picante?
El gusto como el olfato son los dos sentidos que permiten experimentar a fondo el amor oral.
El olfato
Es el sentido más primitivo. El sexo oral permite conocer realmente el perfume de la intimidad del otro. Y en la mayoría de los
casos, cuando se ama a la persona, nos encanta este delicioso olor... siempre y cuando la higiene sea irreprochable.
Para que la sexualidad oral se convierta en un verdadero placer, serán indispensables algunas condiciones:
El clítoris
Es el único órgano humano cuya única función es la de procurar placer. Es por tanto, el blanco ideal para las estimulaciones de
todo tipo, cuando lo que se desea llegar hasta el fondo del placer. Su sensibilidad varía mucho, dependiendo de cada mujer.
Algunas prefieren las estimulaciones marcadas, otras más suaves y otras prefieren las caricias indirectas alrededor del clítoris,
que – demasiado sensible – no soporta los contactos directos. Una zona desconocida: la raíz del clítoris que remonta hasta la
parte delantera del hueso del pubis, una estimulación muy marcada en este lugar también puede conducir al orgasmo.
Los labios pequeños
Inflados bajo el efecto del deseo, forman una especie de embudo a la entrada de la vagina. Si se hinchan, significa que
contienen cuerpos eréctiles y que son órganos sexuales. Sin embargo, son menos besados que los labios de la boca, cuando
procuran un placer infinitamente más sexual.
La entrada de la vagina
Una boca puede besar la apertura de la vagina, una lengua puede deslizarse por ella algunos centímetros. ¿Es insuficiente para
procurar placer? Por supuesto. Las zonas más erógenas de la vagina están situadas cerca de su entrada, la cual es muy móvil:
puede abrirse y cerrarse, autorizar la entrada o prohibirla. Es todo un juego posible, un juego extremadamente íntimo...
Los senos
Estimular los pezones, mamarlos como haría un bebé es extremadamente excitante para la mayoría de las mujeres. Las que
no sienten nada significa que no se han tomado el precio suficiente para descubrirlo. ¿Porqué procura tanto placer? Al chupar
los pezones se provoca una secreción, la ocitocina, la hormona del orgasmo...
El interior de los muslos
Las mujeres prefieren las caricias centrífugas, es decir, las que parten de la periferia para llegar hasta el blanco. Comenzar
por los muslos para llegar al sexo es una buena trayectoria. Acariciar, mordisquear, lamer el interior de los muslos para llegar
hasta a la zona sexual hace aumentar progresivamente la excitación y la tensión.
El perineo
Por detrás de la vulva, entre la entrada de la vagina y la del ano, se encuentra una zona de la piel, a veces olvidada por las
caricias. Sin embargo, también aprecia que se ocupen de él, que se le bese, se le acaricie... Menos sensible que el clítoris,
la zona próxima del ano puede revelarse extremadamente erógena en algunas mujeres.
ZONAS DEL PLACER MASCULINO

Las Zonas del Placer Masculino
Los pezones
En el hombre esta zona es una zona muy erógena y desconocida. Los movimientos más eficaces y aconsejables son los que se
realizan con la boca, succionando con relativa fuerza, aunque siempre manteniéndose suave. Este gesto tiene incluso
tendencia a aumentar claramente la erección, si dura lo suficiente.
El escroto
Es la piel que rodea a los testículos. Su sensibilidad varía mucho, dependiendo de los hombres. Algunos adoran las caricias,
la lengua que lame, la boca que mordisquea y otros permanecen imperturbables, encontrando esta zona muy poco sensible.
El perineo
Es la zona situada entre la parte posterior del pene y el ano. En esta zona el tronco del pene se encuentra bajo la piel. Besar,
acariciar con la lengua, mordisquear suelen ser gestos muy apreciados. Pero cuidado: no dudes en apoyar con fuerza para
que el tronco subterráneo del pene también pueda disfrutar.
El contorno del ano
Muy receptivo a las caricias bucales, a menudo suele ser un lugar olvidado. ¿Porqué? Naturalmente a causa de la función del
ano que sirve para evacuar los deshechos del cuerpo. A algunas mujeres no les gusta la idea de pasear su boca o su lengua y
a algunos hombres no les gusta que se les acerquen a estas zonas tan íntimas. Para apreciarlo, es indispensable una higiene
perfecta: ducha diaria obligatoria justo antes de acercamiento sexual. Únicamente con estas condiciones, se podrá proceder
a la exploración...
El glande
Es el lugar del cuerpo masculino más rico en corpúsculos de placer. Por tanto es muy sensible a las caricias de los labios, de la
lengua, la humedad de la saliva, a los dientes (muy delicadamente, ya que es muy frágil...) ¡Le gusta todo! Un lugar aún más
receptivo: su corona, ahí en donde se une al tronco del pene.
El frenillo
Es EL punto del glande del pene más eficaz para procurar placer. Es preferible no empezar por este lugar, hipersensible, sino
ir acercándose progresivamente después de haber explorado otras zonas con tu boca. Cuidado: es necesario hacerlo con una
suavidad extrema. Un contacto muy suave le basta para sentir inmensas sensaciones.
El tronco del pene
Le gusta que lo besen, con firmeza, ya que no es muy sensible. Percibe sobre todo las presiones un poco marcadas, sobre
todo en la zona que se encuentra por debajo, ahí donde es meno dura, incluso en erección. Cuando la boca mima un
movimiento de va-y-ven, le gusta que le presionen con fuerza, contrariamente al glande que prefiere la suavidad.
MASTURBACION

Las Mujeres son Menos Sexuales que los Hombres
Mientras que es extremadamente falso, la mayoría de la gente cree que las mujeres son menos sexuales que los hombres. Somos inducidos a creer que las mujeres piensan en el sexo y lo desean mucho menos frecuentemente que los hombres. La sociedad crea marginadas de las mujeres que son abiertamente sexuales. Esto da como resultado que las mujeres crean que no deben tener fuertes sentimientos y deseos sexuales. Desafortunadamente, muchas mujeres se avergüenzan de admitir que tienen un fuerte impulso sexual, que se "calientan." Esto resulta en mujeres negando sus propios sentimientos, sensaciones y deseos sexuales. Mientras que el deseo sexual de las mujeres puede variar con el tiempo como resultado de influencias hormonales, son tan sexuales como los hombres. Si la mujer acepta que es tan sexual como un hombre, es más probable que se sienta cómoda con su deseo de masturbarse y con la frecuencia con la que lo hace.
La Masturbación es Gratificante
La masturbación le da a las mujeres la oportunidad de explorar su cuerpo dándoles al mismo tiempo un alto grado de libertad sexual. Les da la oportunidad de experimentar placer sexual sin depender de una pareja, y de liberar tensión sexual cuando sienten la necesidad de hacerlo. La masturbación puede darles mucho poder. La masturbación es una gran herramienta de aprendizaje, les enseña a las mujeres sobre sus cuerpos, cómo responde el cuerpo a la estimulación sexual. Para muchas mujeres normales y sanas, la masturbación es el modo primario o único de experimentar el orgasmo. Muchas mujeres experimentan sus orgasmos más intensos mientras se masturban porque ésta le provee la estimulación mental y física ideales que necesitan sin tener que preocuparse por las necesidades de su pareja. La masturbación es extremamente beneficiosa durante toda la vida de la mujer, desde la infancia hasta la madurez. La mujer siempre se tiene a sí misma.
Por Qué aprender temprano en la Vida es importante?
La masturbación es la primera y más importante habilidad sexual que una chica o mujer debe aprender, porque en sí tiene la clave para disfrutar otras formas de actividad sexual. Idealmente esta técnica se aprende antes de la pubertad, pero muy a menudo no se aprende sino hasta los finales de la adolescencia, principios de los veintes, o más tarde. La razón por la que debe aprenderse, o al menos conocerse antes de la pubertad, es que muchas adolescentes tienen así medios constructivos de dirigir su impulso sexual en desarrollo. También aumenta la conciencia de su cuerpo siempre cambiante, y otorga cierto sentido de control sobre él. Si una adolescente sabe cómo masturbarse, es menos probable que sea coaccionada a buscar una pareja sexual antes de estar emocional y físicamente preparada; mientras que las chicas comienzan a menstruar entre los diez y catorce años, su cuerpo no está verdaderamente preparado para el embarazo, parto, y amamantamiento hasta más tarde en su adolescencia. La masturbación le da a las mujeres jóvenes una opción diferente a la frustración sexual o al sexo con una pareja.
Aprender a masturbarse hasta el orgasmo a edad temprana a menudo es más fácil que más tarde, en la vida cuando hemos aprendido normas y expectativas sociales que frecuentemente crean barreras al placer sexual y el orgasmo. Al hacernos más grandes y educarnos tendemos a pensar demasiado en las cosas. Frecuentemente es mejor aprender a masturbarse y a experimentar potencialmente el orgasmo antes de saber lo que se está haciendo y cómo otros ven estas actividades. Las cosas que las adolescentes y las mujeres han aprendido y experimentado pueden causar problemas orgásmicos.
Por las Razones Equivocadas
Hay muchas mujeres que se masturban por razones equivocadas, lo que resulta en que no se masturben tan a menudo como ellas pudieran, debieran o quisieran. A menudo tienen sentimientos negativos sobre la masturbación y se sienten culpables cuando lo hacen. Frecuentemente las mujeres están preocupadas por el hecho que se masturban y por la frecuencia con que lo hacen. Esto resulta frecuentemente en que ellas no se masturben tan a menudo como sería beneficioso para ellas emocional y físicamente.
Impulso Sexual Bajo o Ausente
Aun cuando las mujeres son seres muy sexuales, el deseo sexual no debe ser la motivación primaria para masturbarse. La razón principal por la que una mujer se masturba debe ser porque la masturbación simplemente se siente bien. Mujeres con alto grado de impulso sexual pueden masturbase frecuentemente, pero lo hacen porque se siente bien, no porque sean inducidas a hacerlo. Si no se sintiera bien, probablemente no lo harían. La mujer no debe renunciar a masturbarse solamente porque no tenga fuertes impulsos sexuales. Aún si no tenés deseo de sexo en pareja, debés disfrutar dándote placer a vos misma. El hecho de que chicas preadolescentes se masturban, prueba que el impulso sexual inducido hormonalmente no es la única razón para masturbarse. Las chicas no lo hacen por ninguna otra razón más que porque se siente bien. Como se siente bien, no hay ninguna razón para esperar que mujeres adultas no lo hagan. No hay nada malo en una mujer dándose placer a sí misma diariamente, o menos a menudo si ella así lo desea. Para que la masturbación sea placentera, no tiene que terminar en orgasmo. La masturbación puede consistir en nada más que poner sus manos contra su vulva cuando se vas a dormir a la noche, porque se siente bien.
Nota: Un impulso sexual bajo o ausente y/o falta de sensibilidad genital puede ser una indicación de niveles bajos de testosterona o baja sensibilidad a ella.
Tener Pareja Equivale a Masturbarse Menos
Para muchas, si no para la mayoría de las mujeres, la frecuencia con la cual se masturban no debería disminuir de estar solas a tener pareja sexual. Mientras que esta puede ser la expectativa, algunas mujeres encuentran que realmente se masturban más cuando tienen pareja porque tener una pareja hace sentirlas más sexuales y aumenta su deseo por el placer sexual y el orgasmo. Tener una pareja no significa que la masturbación ya no sea satisfactoria o que no haya veces en las que quieras disfrutar del placer solitario. Cuando tenés una pareja, no necesita ser el único medio de tener el orgasmo y no necesita estar presente durante todos tus orgasmos, ni necesariamente es beneficioso si están. En realidad no le estás negando nada a tu pareja por tener orgasmos sola.
La masturbación no es una actividad en la que te involucra solamente cuando estás sola, es también un medio de "compartir el placer" con tu pareja. Muchos disfrutan viendo a su pareja dándose placer, y obtienen intenso placer de compartir con ellos esta actividad. Como resultado de ver a tu pareja masturbarse desarrolla una mejor comprensión de qué formas y técnicas de estimulación encuentran más placentera. Saber que tu pareja puede experimentar el orgasmo sin tu participación directa ayuda a reducir algo de la presión que pueda sentir y permite que el sexo sea más placentero para ambos.
Cuestión de Posición
Es importante para las mujeres saber cómo masturbarse hasta el orgasmo porque a menudo es necesario estimular su clítoris durante el coito si desean tener un orgasmo. Muchas posiciones sexuales no suministran a la pareja de la mujer acceso cómodo o fácil a la vulva. La pareja de la mujer puede estar encarándola en la posición equivocada. Simplemente es más fácil que la misma mujer se suministre estimulación. También es más fácil para la mujer estimular su clítoris porque no hay necesidad de comunicación verbal con su pareja y ella se provee de la estimulación ideal que requiere cada vez. Que la mujer esté estimulando su clítoris no debe ser tomado como una indicación de que su pareja no es una persona buena o contenedora, o que tiene pobres habilidades sexuales. No quiere decir nada, es que la mujer ha asumido la responsabilidad por su propio placer sexual.
La Creciente Aceptación de la Masturbación Femenina
Basado en las anteriores afirmaciones, no quiero que la gente se lleve la impresión de que todas las mujeres tienen perspectivas negativas de la masturbación, o que todas las mujeres necesitan masturbarse más seguido. Las mujeres están descubriendo en forma creciente actitudes muy positivas hacia la masturbación. De un ochenta a un noventa por ciento de mujeres jóvenes lo hacen al menos ocasionalmente. Si se les da la oportunidad, las mujeres quieren discutir frecuentemente sus hábitos masturbatorios con orgullo, sin la menor culpa. También resulta en un número creciente de mujeres adultas que encuentran a la masturbación tan normal como respirar. Estas afirmaciones sólo tienen por objeto ayudar a las mujeres a considerar mejor a la masturbación, no a hacerlas sentir que tienen que masturbarse para ser felices, o que necesitan masturbarse diariamente para beneficiarse de eso. Sólo quiero que las mujeres vean a la masturbación normal en sus vidas.
DESARROLLO ORGANOS SEXUALES
¿Qué vino primero, el huevo o la gallina? Mientras no sepamos la respuesta a esta pregunta, sabemos que todos los humanos comienzan siendo físicamente mujeres, aún cuando puedan ser genéticamente varones. Durante las 8 primeras semanas de nuestra existencia, tanto los fetos de mujeres como los de varones tienen los mismos rudimentarios órganos sexuales y de la reproducción. En las primeras etapas de desarrollo fetal, las hormonas de la madre controlan el desarrollo de los órganos reproductores porque el feto es incapaz de producirlas por sí mismo. No es sino hasta la décimosegunda semana de desarrollo que puede comenzarse a determinar visualmente el sexo de un feto. La imagen demuestra cómo aún después de más de doce semanas, aún se ven muy similares.Es por esta razón que los órganos sexuales y de la reproducción masculinos y femeninos son más similares de lo que parecen a primera vista. El clítoris es realmente un pene que no está totalmente desarrollado, o visto de otro modo, un pene es un clítoris totalmente desarrollado. Como ocurre con el pene, el cuerpo y el glande clitoral se llenan de sangre durante la excitación sexual, resultando en una erección. Cuando el clítoris está bien desarrollado se ve exactamente como un pequeño pene, menos la uretra. Adicionalmente el glande y la corona se definen bien, y el clítoris entero puede proyectarse hacia afuera del cuerpo. Una mujer puede tener un clítoris grande cuando nace, o adquirir uno como resultado de la ingesta de esteroides.
DESEO SEXUAL
El deseo sexual es simplemente la fuerza o motivación que nos compele a reproducirnos, a tener sexo. No es distinto al deseo de comer y dormir. Necesitamos comer y dormir para sobrevivir como individuos, y reproducirnos para subsistir como especie. Es un deseo primario que influye nuestras vidas en forma significativa porque es esencial para nuestra supervivencia.A menudo él nos controla más a nosotros que nosotros a él. Mientras que podemos suprimir nuestra sexualidad, nuestro deseo y energía sexuales se expresarán de una forma u otra. Como ahora tenemos medios de evitar la concepción, nuestro deseo sexual se convierte frecuentemente en deseo de placer sexual e intimidad física.
En realidad hay una gran diferencia entre una chica preadolescente y una adolescente o mujer post-adolescente. Esa diferencia es el deseo sexual. La chica adolescente y la mujer post adolescente tienen un mensajero químico llamado testosterona circulando por todo su cuerpo que causa que su mente y su cuerpo hagan cosas sobre las que no tienen control. Súbitamente, su cuerpo tiene mente propia. Por razones desconocidas ellas experimentan excitación sexual y son llevadas a buscar una pareja sexual. Mientras están sentadas en la escuela, en el trabajo, y en mitad de la noche mientras duermen, su cuerpo puede explotar de deseo. Su vulva y vagina de repente toman vida y se dan a conocer. Sale líquido de su vagina, su clítoris vibra, y su corazón late más rápido. Su clítoris, su vulva, y sus pezones son muy sensibles al tacto. En la infancia pueden haberse masturbado porque se sentía bien, ahora se sienten complacidas de hacerlo, y pueden hacerlo frecuentemente. Un dolor hueco en su bajo vientre puede ocasionar que busque algo para llenarlo y calmar un dolor vaginal. Ver a otra persona, varón o mujer puede causar que vaya hacia ellos, que sus pies se muevan sin pensar. Ellas no saben por qué, simplemente pasa. Están llenas de una energía y excitación ilimitadas. Pensamientos e imágenes sexuales se vuelven predominantes. Se consumen en un sólo pensamiento, sexo. No importa cuánto tratan de resistir estas sensaciones, no pueden. No hay lógica que los desvíe de su curso. Ellas son sexuales, están llenas de deseo. Pueden ser inocentes y puras, pero definitivamente no son asexuales.
Percepción de Deseo
Mientras que el deseo sexual puede tener una base biológica o física, en la edad adulta frecuentemente se vuelve una percepción mental. El deseo sexual es lo que percibimos que es. El deseo sexual masculino usualmente es visto como bueno y beneficioso, mientras que el deseo sexual femenino es visto a menudo como malo y dañino. El deseo de un hombre a menudo se expresa en forma de una erección que es imposible de pasar por alto y que es indudablemente sexual, como define y acepta la sociedad. Al pene erecto se le ha rendido culto abiertamente en muchas culturas. Una mujer puede estar desnuda, experimentar deseo sexual, excitación, y orgasmo y el hombre puede no saber ni percibir eso. La misma mujer puede no saberlo, porque esto ha sido lo que espera la sociedad de ella. Las sociedades frecuentemente han rendido culto a mujeres no sexuales, vírgenes. Las religiones frecuentemente etiquetan a las mujeres sexuales como pecadoras. La manera en que una mujer percibe su deseo está entonces determinado y controlado por la sociedad dentro de la que vive, si quiere que la acepten en esa sociedad. Siempre ha habido aquellas que han desafiado a la sociedad con el costo de ser llamadas "locas" y "prostitutas".
Negación del Deseo Sexual Femenino
En la sociedad actual, frecuentemente esperamos que las mujeres sean sexuales y orgásmicas aún permaneciendo virginales.
A muchos, si no la mayoría de los hombres, se les ha enseñado que no deben querer una "esposa sexual." Sus madres han establecido el ejemplo según el cual deben vivir sus esposas. La madre que ellos conocen es asexual y nunca tendría deseos de sexo, ella rechaza cualquier mujer que sea sexual; las hijas aprenden del mismo modelo. El hombre puede jactarse de las habilidades sexuales de su "novia," pero se enojará abiertamente si alguien sugiere que su "esposa" hace algo de naturaleza sexual. Una novia puede ser "sucia" pero una esposa debe ser una "virgen." Los hombres frecuentemente no quieren presentar a su madre una mujer conocida como sexual. Una "novia sexual" frecuentemente tiene que transformarse en una "madre asexual" al cruzar el umbral del casamiento o maternidad. El deseo sexual femenino siempre debe estar controlado y expresado en "momentos apropiados" y de "manera apropiada"
Nosotros simplemente no reconocemos que nuestras hijas chicas, incluso las que no han alcanzado su adolescencia, puedan experimentar deseo sexual. La presencia de pelo púbico indica que los niveles de andrógenos están en ascenso; el desarrollo de los senos indica que los niveles de estrógeno están aumentando. Usualmente esperamos que ellas sean inocentes y puras, carentes de sexualidad. Negamos su deseo sexual y decimos simplemente que esta "enamorada" que están experimentando su "primer amor", o de nuevo, que están fuera de control. Esto lleva a confusión y daños porque no se les permite reconocer la verdadera naturaleza de sus sensaciones. Ciertamente no nos esforzamos por ayudarlas a entender lo que les está pasando o dándoles una salida constructiva a su energía sexual, es decir, masturbación. En cambio, las enviamos a buscar "amor." El amor entonces se convierte en un cometido peligroso.
Comprendiendo las Hormonas del Deseo
El tema de las hormonas es extremadamente complejo.
Comenzando en la pubertad, nuestros cuerpos producen altos niveles de la hormona testosterona y nos ordena buscar una pareja para la reproducción. Esto no es algo que nosotros elegimos o sobre lo cual tenemos control, simplemente ocurre. Esto es así en hombres y mujeres. Mientras que las mujeres pueden tener de un décimo a un quinto de la cantidad de testosterona que tienen los hombres fluyendo por su cuerpo, aún influye en gran medida. El cuerpo de la mujer es significativamente más sensible a la testosterona, entonces pequeños cambios en su nivel pueden tener mucho efecto en el deseo y en la salud genera. Sin los niveles adecuados de testosterona usted no va a experimentar deseo sexual, y además puede experimentar otros problemas de salud.
Las glándulas suprarrenales y los ovarios producen cinco tipos diferentes de esteroides del colesterol; dos de ellos son los andrógenos y los estrógenos. Los andrógenos son considerados comúnmente hormonas "masculinas" y los estrógenos "femeninas", aún cuando ambos sexos las tienen circulando por todo su cuerpo. Las mujeres usualmente tienen mayores niveles de estrógenos que de andrógenos. Los ovarios y las glándulas suprarrenales producen cada uno aproximadamente la mitad de la cantidad total de andrógenos, y la testosterona es uno de ellos. La testosterona actúa sobre el cuerpo y el cerebro haciéndonos desear el sexo y haciéndonos que respondamos más a la estimulación sexual. La testosterona también tiene efecto sobre varias funciones corporales e influye sobre nuestro estado general de salud.
Después que los ovarios y las glándulas suprarrenales producen la testosterona la mayor parte de ella se aglutina con una proteína llamada globulina aglutinante de la hormona sexual (en inglés sex hormone binding globulin o SHBG.) Solamente un 1-2% de la producción de testosterona se considera "testosterona libre" y tiene efecto sobre la función sexual. Cuando se miden los niveles de testosterona de una mujer, deben determinarse los niveles de la testosterona total, SHBG, y los niveles de andrógenos libres. Esto permite a los doctores saber cuánta testosterona se está produciendo y de cuánta se dispone para afectar la función sexual. Estos exámenes deben llevarse a cabo antes del mediodía y después que comienza la menstruación o inmediatamente después, en la fase folicular temprana del ciclo menstrual.
Debe notarse que el estrógeno aumenta la producción del SHBG que entonces resulta en menos testosterona libre en el cuerpo. Podría decirse que el estrógeno es una anti-testosterona. Esta es la razón por la que altas dosis de pastillas anticonceptivas pueden suprimir el deseo sexual y por qué la terapia de reemplazo de hormonas puede suprimir posteriormente el deseo sexual. También puede explicar por qué algunas mujeres experimentan mayor deseo más tarde en la vida más que durante la pubertad cuando sus niveles de estrógeno son altos. Los niveles de estrógeno caen abruptamente después de la ovulación lo cual puede influir en un aumento en el deseo en la mitad del ciclo cuando la mujer está en su máxima fertilidad, y los niveles de estrógeno están en su nivel mínimo durante la menstruación, explicando posiblemente por qué muchas mujeres experimentan un deseo mayor cuando en realidad son menos fértiles.
La mujer puede no llegar a producir suficiente testosterona o su cuerpo puede no ser sensible a ella, entonces no experimenta deseo sexual, o sólo en un grado limitado. La cantidad de testosterona y la sensibilidad de la mujer a ella no es constante a lo largo de su vida. Mientras que frecuentemente hay una fuente de producción de testosterona durante la pubertad, su nivel disminuye lentamente durante la adultez. No es probable que la mujer advierta una diferencia de un día a otro, pero mirando hacia atrás en un período de tiempo advierte que su deseo y placer ya no son lo que fueron alguna vez. Lentamente llegará a darse cuenta de que algo le falta. Esta comprensión puede tomar lugar mientras que la mujer está en sus veintes o más tarde. Las mujeres a las que se les extraen los ovarios, lo cual se llama menopausia quirúrgica, experimentan una disminución del 50% de su nivel de testosterona.
EL TAMAÑO IMPORTA
¿Hay bases físicas para que algunas mujeres prefieran un pene grande? La respuesta es sí. Esto tiene poco o nada que ver con la longitud del pene, pero sí con su circunferencia. Un pene grande es a menudo grueso además de ser largo o no necesariamente.Mientras que los hombres pueden enorgullecerse de la longitud de su pene, su grosor probablemente sea de más importancia para la
mujer. Los tejidos genitales sensibles de la mujer se localizan alrededor del perímetro de la vagina. Estos tejidos genitales sensibles son su clítoris y sus estructuras periféricas, la uretra y las esponjas uretral y del perineo. Incluso el punto G de la mujer, si tiene uno, se localiza dentro de un par de pulgadas del orificios vaginal. Cuanto más presión se ejerce sobre estas estructuras, más agradable PUEDE ser el coito para la mujer. Por otro lado, golpear en la cerviz de la mujer puede no ser en absoluto agradable para ella y puede ser doloroso para algunas mujeres cuando se trata de un pene largo.
Como resultado del deseo de ser llenadas que muchas mujeres experimentan durante la excitación sexual, un dolor vaginal, algunas desean y disfrutan la sensación de tener algo grande estirando y llenando su vagina. Cuanto más grande es el objeto, más llenas y satisfechas se sienten. Como resultado de la experimentación y experiencia algunas mujeres encuentran que sus orgasmos son más intensos cuando su vagina esta completa. Algunas mujeres prefieren un pene grande por razones psicológicas. Como un hombre con un pene grande se ve a menudo como más varonil, la mujer que llama su atención se ve a menudo como más femenina y deseable. La mujer puede encontrar a un pene grande visualmente estimulante. Muchas mujeres se fascinan con los penes, no porque necesariamente quieran uno, sino porque no tienen uno propio. A menudo la fascinación no tiene nada que ver con el tamaño. Muchas mujeres disfrutan ver y sentir el pene de su pareja poniéndose erecto en su mano o en su boca producto del placer que son capaces de dar y del resultado del mismo.
Uno debe tener siempre presente que el cerebro es después de todo nuestro órgano sexual más grande.
Al final ¿importa realmente el tamaño del pene del hombre a su pareja? La respuesta es no, por lo menos para la inmensa mayoría de las mujeres. La mayoría de las mujeres no escoge a una pareja basada solamente en el tamaño de su pene. Si las mujeres sólo estuvieran interesadas en el tamaño del pene del hombre, sería menos trabajoso para ellas simplemente salir y comprar, o crear, un consolador del tamaño que ellas desearan. Muy pocas mujeres ponen el tamaño del pene como algo importante, incluso aquellas que prefieren un pene grande o pequeño por razones físicas o psicológicas.

