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Etapas del Placer Masculino

Etapas del Placer Masculino

1.- EXCITACIÓN

Cuando un hombre se excita, sus reacciones, como las de la mujer, no se limitan únicamente a sus órganos sexuales. La excitación comienza en el cerebro cuando un hombre se excita por algo real o imaginario. Así, la estimulación masculina es causada predominantemente por estímulos visuales: al "varón" le trastorna la ropa y el maquillaje, así como ver cuerpos femeninos desnudos o semidesnudos. Las experiencias de un hombre lo condicionan con rapidez; objetos y circunstancias relacionados con el sexo también pueden provocar la excitación. De esta manera, y sin contacto físico alguno la excitación masculina se produce rápidamente.
Los mensajes trasmitidos por el cerebro a través de la médula espinal provocan el flujo de sangre hacia el pene, lo que produce la erección. El miembro masculino, que en reposo permanece flácido y colgante, se convierte en un órgano palpitante, rígido, erecto y con venas prominentes.
Por medio del control cuidadoso de la variación e intensidad de las técnicas de estímulo, la erección puede mantenerse por periodos de tiempo prolongados o puede perderse parcialmente y conseguirse de nuevo en varias ocasiones durante un periodo de estimulación prolongado.
La erección puede interrumpirse con facilidad debido a estímulos no sexuales, aún cuando la estimulación sexual prosiga. Un gran ruido inesperado, un cambio en la iluminación o temperatura o cualquier forma de distracción mental puede implicar la pérdida parcial, o incluso total, de la erección.
Además de causar la erección del pene, el aumento de flujo sanguíneo provoca el enrojecimiento de la piel aproximadamente en la cuarta parte de los hombres. Este flujo sexual comienza en el abdomen inferior y se extiende sobre la piel del pecho, cuello y rostro. Puede aparecer en los hombros, antebrazos y muslos. Después de la eyaculación, el flujo sexual desaparece con gran rapidez: primero en hombros y extremidades, luego en el pecho y, finalmente, en el cuello y en el rostro.
El pecho del hombre, al igual que el de la mujer, responde a la estimulación sexual. Aunque el patrón es inconsistente, con frecuencia tiene lugar una hinchazón y erección del pezón que puede desarrollarse sin contacto directo y durar hasta una hora después de la eyaculación. Muchas mujeres no saben que los pezones del hombre, e incluso el pecho, pueden convertirse en zonas erógenas si se les da la estimulación suficiente.
El promedio de latidos del corazón masculino se incrementa con la excitación sexual; también se acelera su ritmo respiratorio y se eleva la presión sanguínea. El escroto aumenta de grosor y los testículos se adhieren al cuerpo. Muchos hombres sudan inmediatamente después de la eyaculación, pero no es proporcional a la cantidad de ejercicio físico realizado durante el acto sexual. Por lo general la sudoración está limitada a las palmas de las manos y a las plantas de los pies, aunque puede aparecer en el tronco, cabeza, rostro y cuello.

2.- FASE DE MESETA

Una vez en el interior de la vagina, el hombre comienza los movimientos de penetración; el pene alcanza su tamaño máximo y los testículos se elevan.
Momentos antes del orgasmo existe por un instante una sensación de eyaculación inevitable. Desde el comienzo de esta sensación existe un breve intervalo, a lo sumo de dos o tres segundos, durante el cual el hombre siente que la eyaculación es inminente pero ya no puede evitar, prolongar o controlar el proceso de ninguna manera. Esta experiencia subjetiva de inevitabilidad tiene lugar cuando el líquido seminal se concentra en la uretra prostática, justo antes de que comience en realidad la emisión del mismo. Aunque el orgasmo de la mujer puede ser interrumpido por estímulos exteriores, el orgasmo masculino no puede detenerse hasta que se completa la eyaculación. No importa cual sea la intensidad de las distracciones exteriores: el hombre debe continuar sin tenerlas en consideración.
Justo antes de la eyaculación, el glande puede cambiar de color, y se puede formar una gota de líquido en la abertura uretral del pene. No se trata de líquido seminal sino de secreciones de la glándula de Cowper. A la vez que se elevan los testículos su tamaño se incrementa por los extremos. Llegado a este punto, la dificultad del pene para recuperar su estado flácido aumenta.

3.- ORGASMO

Contracciones recurrentes y regulares de la uretra y de los músculos profundos del pene culminan en la eyaculación y las sensaciones de exquisito placer del orgasmo. La uretra penil se contrae rítmicamente a lo largo e impulsa a presión el fluido seminal por todo el pene, a menudo a distancia. Durante la eyaculación, el esfinter anal experimenta contracciones simultáneamente con las contracciones explosivas de la uretra.
Durante el orgasmo, el pene se contrae en forma similar a la vagina: las contracciones comienzan con intervalos de ocho décimas de segundos y, después de tres o cuatro esfuerzos mayores de expulsión, su frecuencia y capacidad expulsora decrecen con rapidez. Contracciones menores de la uretra peneana pueden continuar expulsando una mínima cantidad de líquido seminal, con escasa o ninguna fuerza, durante varios segundos y de manera irregular. Si un hombre se abstiene durante varios días, por lo general eyacula más cantidad de líquido seminal que cuando ha tenido más actividad sexual. Una eyaculación abundante es en general más placentera que una de menor volumen, por lo que el placer puede ser mayor después de un considerable periodo de continencia que después de repetidos orgasmos. Este patrón representa lo opuesto a lo declarado por las mujeres, que generalmente gozan del segundo o tercer orgasmo más que del primero.
El orgasmo y la eyaculación son dos procesos independientes, y pueden suceder al mismo tiempo o no; es decir, que uno puede darse sin el otro. El orgasmo consiste en súbitas sensaciones placenteras y relajamiento de la tensión, por lo general en el área genital y en otras partes del cuerpo; la eyaculación consiste en la descarga del líquido seminal a través del pene.

4.- RESOLUCIÓN

Una vez concluido el coito, el pene, por lo general, se pone flácido y no podrá tener otra erección durante algún tiempo. Si un hombre retira el pene de la vagina de su pareja inmediatamente después de la eyaculación, su completo desentumecimiento se produce mucho más rápido que si su pene permanece dentro. La micción también contribuye al desentumecimiento del pene, ya que un hombre no puede orinar en erección.
Una vez el pene vuelve a su tamaño normal, el hombre se relaja y con frecuencia se siente somnoliento.

Masturbating in the Toilet 2

Masturbating in the Toilet

Amateur Masturbation

Aprendiendo a Eyacular

Aprendiendo a Eyacular

Pasar a la eyaculación sólo requiere algunos ligeros cambios en la técnica. Primero vacíe su vejiga; tendrá que dejarse ir sin la vejiga llena produciendo presión o apuro. El apuro todavía debe desarrollarse, sólo que no debe ser el resultado de la vejiga llena. El apuro por eyacular puede no ocurrir sin haber estimulación de sus glándulas parauretrales. Es probable que esto requiera el uso de un dildo si usted está sola. Mientras que masajea el clítoris, usando sus dedos o
un dildo estimule su uretra masajeando la parte de arriba de la vagina, usando al principio sólo una ligera presión.
Masajear toda la longitud de la uretra, desde la apertura de la vagina hasta adentro un par de pulgadas (unos 5 cm.)
Mantenga el masaje del clítoris. Pruebe distintas presiones y toques. Masajear la apertura uretral puede sentirse placentero también. Estimular su uretra puede causarle a usted que sienta la necesidad de orinar, como se desea. No luche contra las ganas. Siga la corriente, literalmente. Relájese y respire profundamente.

Si encuentra una zona altamente sensible, concéntrese sólo en ella, pero también puede encontrarla demasiado sensible para estimularla directamente. Si su punto-G es muy sensible, puede encontrar que usted sólo puede tolerar su estimulación estando muy cerca del orgasmo, cuando su umbral de dolor ha aumentado. Mantenga el masaje de su clítoris y su uretra. Continúe hasta el punto del orgasmo. Una acumulación lenta, con mucho juego, puede ayudar a
producir las ganas más grandiosas y el orgasmo más fuerte. Cuando ocurra el orgasmo, relaje la vejiga y presione como si orinara. Si usted eyacula probablemente sienta una sensación nueva y fuerte, si no, experimentará un fuerte orgasmo, así que no pierde nada. Usted puede no advertir ninguna humedad hasta después que ha terminado el orgasmo. Poder eyacular puede llevar práctica, incluso si usted puede disparar orina durante el orgasmo. No se sabe si todas las mujeres pueden eyacular, entonces usted tiene que experimentar. De todas maneras debe ser placentero.

Algunas Recomendaciones sobre el Cuidado y la Salud
Desafortunadamente, puede haber algunos efectos colaterales al masajear la uretra. La uretra es muy sensible y es fácilmente irritable. Incluso el coito normal puede irritar la uretra de la mujer, resultando en micciones dolorosas e infecciones. Esto es específicamente cierto en las mujeres vírgenes con músculos pélvicos tensos porque son muy  estrechos, resultando en haber demasiada fricción entre su vagina y el pene o dildo. Estimular intencionalmente la uretra aumenta las chances de haber irritación e infección. Para ayudar a impedir las infecciones y reducir las chances de irritación, la mujer debería beber mucho agua y orinar justo antes y después de la estimulación de la uretra, o del sexo en general, si usted es propensa a las infecciones del tracto urinario. También se recomienda que las mujeres beban jugo de arándanos porque su nivel de acidez ayuda a rechazar las bacterias que causan las infecciones. Si usted experimenta irritación, micción dolorosa, o infección, trate de usar menos presión cuando se masajea o estimula la uretra. Con el tiempo la uretra puede acostumbrarse a la estimulación, pero no se torture, ni se inflija infecciones múltiples.

La Humedad
Si usted eyacula puede haber sólo un poquito de líquido expelido o podría haber mucho. Si usted está lanzando chorros de eyaculación intencional y repetidamente, puede haber líquido por todos lados. Puesto que usted usualmente duerme donde tiene sexo, las eyaculaciones pueden presentar un problema. Si usted sólo eyacula un poco, la solución puede ser simplemente tener un par de toallas cerca de la cama. Si usted dispara chorros, entonces las toallas pueden no alcanzar. Tener una cubierta plástica que cubra el colchón y sábanas extra pueden ser la solución, aunque cambiar las sábanas y limpiar puede no ser la manera de relajarse después del sexo. Puede probar en la ducha para evitar inconvenientes de este tipo.

¡La Importancia de la Estimulación Clitoridiana!

¡La Importancia de la Estimulación Clitoridiana!

El clítoris tiene probablemente la clave para la eyaculación femenina en la mayoría de las mujeres. Si el clítoris no es estimulado es menos probable que la mujer se vuelva muy excitada. Si ella no está muy excitada, sus glándulas parauretrales no se llenarán de fluido. Si sus glándulas parauretrales no se hinchan ella puede no tener un punto-G. Si su clítoris no es estimulado, es menos probable que ella alcance el orgasmo, impidiendo las contracciones rítmicas de los músculos pélvicos que expelen y liberan la eyaculación. Así que simplemente, antes de que usted pueda ir a explorar el punto-G, usted debe dominar antes la estimulación del clítoris. Hay mujeres que son orgásmicas y eyaculan cuando se estimula solamente su vagina o punto-G, es probable que esta habilidad se descubra más accidentalmente
que intencionalmente.

Quién posee un Punto G?

Definir el "Punto Grafenberg" o "Punto-G" no es una tarea simple. La mayoría diría simplemente que es un área de alta sensibilidad localizada en las estructuras parauretrales. El problema con esta definición es que la sensibilidad de esta área no es probable que sea constante. Si la mujer no está excitada sexualmente, puede no tener punto-G. Si la misma mujer está muy excitada y sus glándulas parauretrales están saturadas de fluido prostático, ella puede tener un punto-G
muy distinto. Quizá haya mujeres que no advierten un punto-G aun cuando eyaculen y experimenten un orgasmo más intenso si se estimulan sus glándulas parauretrales. Por este motivo es importante que la gente no tenga una definición concreta de lo que es un punto-G. Cada mujer creará su propia definición, válida solamente para ella.

La siguiente cuestión a debatir es si "todas" las mujeres tienen o no un punto-G. Esta realmente no es una pregunta válida. El punto-G indica la "sensibilidad" de un área no específica de tejido. El "punto-G" define la "condición" hinchada de las glándulas parauretrales durante la excitación sexual. No hay estructuras anatómicas con estos nombres. Esto explica en parte por qué la gente tiene problemas en encontrarlo. Lo que uno necesita buscar son las glándulas
parauretrales. Todas las mujeres las tienen y es probable que todas ellas produzcan al menos una pequeña cantidad de fluido que puede salir y mezclarse con los otros fluidos presentes en cantidades mucho mayores.

¿Cómo Localizar las Glándulas Parauretrales?
Es muy simple, usted localiza la uretra. La abertura uretral está localizada directamente sobre la abertura vaginal, debajo del clítoris. A pesar de que puede ser difícil encontrar en algunos casos. La uretra se extiende desde la apertura uretral, meato urinario, hacia adentro del cuerpo, a lo largo de la pared frontal o superior de la vagina por 1,5 a 2 pulgadas (~4 a 5 cm.). Mientras que usted puede ver la apertura uretral, usted no puede ver las glándulas parauretrales mismas. Usando un espéculo, usted podría ver las glándulas parauretrales hinchadas proyectándose dentro de la vagina a través de la pared vaginal.
Las personas "curiosas" pueden deslizar un dedo o dos en la vagina de su pareja o en la propia mientras orinan así pueden sentir la orina pasando a través de la uretra. Esto lo ayudará a localizar su posición exacta. Una vez que ha localizado la uretra, ya tiene la base para buscar una posible área a lo largo de ella que es muy sensible a la estimulación, una zona o punto-G.

¿Cómo se estimulan las Glándulas Parauretrales?
Entonces ahora que usted tiene una idea de la localización del punto-G, ¿cómo lo estimula? Las herramientas más versátiles son sus dedos. Son firmes pero flexibles. Tienen sensibilidad y le da a Ud. retroalimentación. Sin embargo para la exploración en solitario los dedos pueden ser un problema. No son muy largos. Además, si una mano está estimulando su clítoris, se limita el acceso a su vagina con la otra mano. Entonces además de los dedos, para encontrar y estimular el punto-G, usualmente se requieren dildos y/o vibradores. (Por conveniencia, llamaré dildos tanto a los dildos como a los vibradores). Utilicé el plural ’dildos’, no el singular ’dildo’, porque hay una chance considerable que usted tenga que probar muchos dildos diferentes para encontrar justo el apropiado.

Eligiendo un Dildo
¿Cómo elegir un dildo para la estimulación del punto-G? Prueba y error. Los dildos que logran buenos resultados son los curvados cerca de la punta, llamados estimuladores del punto-G, y los que tienen forma de pene con una cresta prominente en la unión del glande y el tronco.
Si usted está por comprar un dildo para la estimulación del punto-G, prepárese para comprar y probar muchos.
Cualquier mujer que considere seriamente usar dildos necesita ser conciente que muy probablemente tendrá una colección de favoritos, en vez de uno especial. Al cambiar el ánimo de la mujer, cambian sus necesidades de dildos. Mientras que las mujeres comienzan con uno, muchas de repente encuentran que tienen una gaveta llena de ellos. Algunas mujeres valoran sus colecciones.

Todas las Mujeres Eyaculan?

La última investigación indica la posibilidad de que todas las mujeres produzcan eyaculación femenina, incluso si no se dan cuenta. El fluido expelido no es orina, es un líquido alcalino segregado por las glándulas parauretrales. Las glándulas parauretrales producen una enzima llamada fosfatasa ácida prostática PAP (del inglés, prostatic acid phosphatase), y glucosa (un azúcar.) Estas sustancias se han encontrado en cantidades mucho mayores en la eyaculación femenina que en la orina. El fluido de las glándulas parauretrales es expelido o liberado durante el orgasmo como resultado de las contracciones pélvicas. Para que esto ocurra no se requiere estimulación del punto-G ni de las glándulas parauretrales y puede ocurrir en ausencia de orgasmo. Las glándulas pueden simplemente rebalsar de fluido
y como resultado lo dejan fluir poco a poco.

Próstata Femenina

Próstata Femenina

Durante el desarrollo fetal inicial los fetos varones y mujeres comienzan siendo mujeres antes de que el feto varón pueda producir sus propias hormonas. La producción de testosterona en los fetos varones no se dispara hasta aproximadamente la séptima u octava semana del desarrollo fetal, por la presencia del cromosoma Y. Esto requiere que los fetos femeninos inicialmente tengan órganos rudimentarios que podrían desarrollarse ya sea en órganos reproductivos y sexuales "masculinos" o "femeninos". Como resultado, el tejido que se desarrolla en la glándula próstata masculina también existe en las mujeres.

La próstata femenina es en realidad una colección de glándulas parauretrales. Estas glándulas rodean a la uretra femenina por todos lados y se vacían en ella a través de muchos orificios pequeños. Parauretral simplemente significa cerca de la uretra.

Las glándulas parauretrales también son llamadas Glándulas de Skene. Las más grandes de estas glándulas - puede haber treinta o más - están localizadas cerca del orificio uretral y en algunos casos pueden abrirse en la vulva. La cantidad, el tamaño, y la ubicación de estas glándulas varía de mujer a mujer. Durante la excitación sexual las glándulas parauretrales se llenan con fluido y en algunos casos puede sentirse a través de la pared vaginal. Estas glándulas producen el mismo fluido alcalino que la próstata masculina.

Puesto que las glándulas parauretrales no tienen la misma estructura que la glándula próstata, no es realmente  apropiado decir que las mujeres tienen una glándula próstata. Las glándulas parauretrales de la mujer no se unen en una glándula simple que drene a través de dos conductos en la uretra como en el caso del varón. El término "próstata femenina" se emplea a menudo porque la gente ya tiene algo de familiaridad con la "próstata masculina" y puede hacer una correlación entre las dos, incluso si no le creen. Si usted dice "glándulas parauretrales, la gente usualmente no tiene idea de lo que se está hablando. Hay suficientes similitudes entre las dos como para que esta no sea una afirmación completamente inapropiada, y simplifica la explicación, pero no el debate.

Alguna vez se pensó que la eyaculación femenina se requería para que ocurriera la concepción; se pensaba que la mezcla de los fluidos masculinos y femeninos resultaba en la concepción.

El tejido que rodea a la uretra de la mujer se llena con sangre durante la excitación sexual, como en el caso del varón.
Esto da como resultado que el tejido se ponga firme al tacto.

La uretra de la mujer es parte de la vagina, no un órgano completamente separado. La uretra pasa a través del tejido de la vagina. La vagina y la uretra no pueden separarse como se indica usualmente en las ilustraciones de anatomía.
Además, la vagina tiene un suministro rico de sangre y se llena de ella durante la excitación sexual. Este aumento del flujo de sangre ya se ha encontrado que causa la lubricación vaginal, a veces en cantidades significativas. Si el tejido que rodea la uretra se hincha con sangre, ¿no es posible que las glándulas parauretrales aceleren su metabolismo y se llenen de fluido prostático?
La hinchazón que se percibe alrededor de la uretra femenina está causado por la acumulación de fluido alcalino en las glándulas parauretrales, no solamente por la hinchazón de los tejidos eréctiles. El tejido que rodea a la uretra es rico en vasos sanguíneos.

El clítoris rodea a la uretra sobre tres lados, como lo hacen las glándulas vestibulares y los músculos bulbo-cavernosos, a lo largo del tercio externo de la uretra. El clítoris y las glándulas vestibulares también se hinchan con sangre durante la excitación sexual.

Fluidos Corporales Femeninos

Fluidos Corporales Femeninos

Los hombres pueden eyacular en la cara, en la boca, encima y adentro del cuerpo de su pareja, y esto es visto como normal. Si la mujer lleva sus fluidos corporales sobre su pareja, ella ha hecho una chanchada. Una interesante doble pauta. Si el hombre puede cubrir a su pareja con sus fluidos corporales, la mujer debe poder hacer lo mismo.

Antes de que una mujer pueda aprender a eyacular, a disfrutar de eyacular, o a disfrutar del sexo en general, debe aceptar como normales sus fluidos corporales. No debe cuestionar la naturaleza o cantidad de su humedad, sea ésta sudor, lubricación vaginal, menstruación, eyaculación u orina. Estos fluidos son una parte normal y natural de las vidas de las mujeres. No hay nada que sea inherentemente malo en ellos. Una mujer no podrá permitirse eyacular y experimentar orgasmos si ella no puede dejarse llevar cuando surge la presión o las ganas de eyacular. Mujeres, permítanse gozar y disfrutar del sexo.

Como resultado de los tabúes respecto a los fluidos corporales femeninos, la motivación principal detrás de los estudios sobre la eyaculación femenina parece ser la de determinar si el fluido expelido es orina o no. Si una mujer eyacula un líquido que no es orina, como un hombre, eso es normal y ella no puede remediarlo; ella es normal. Si es orina, ella tiene un problema médico; ella no es normal. Los autores que escriben sobre el punto-G se esfuerzan en persuadir a sus lectores que la eyaculación femenina no es orina. ¿Por qué le dan tanta importancia a la naturaleza exacta de este fluido lanzado de los cuerpos de las mujeres? ¿Importa realmente si es orina o eyaculación? Si una mujer se excita de disparar orina en el momento del orgasmo, ¿diremos que tiene un problema? ¿Le quitaremos este placer? Si una mujer lanza orina en el momento del orgasmo, dejémosla; si eyacula descontroladamente, que sea así. No está en nosotros juzgar el placer sexual de la mujer.

Deseo Hiperactivo

Deseo Hiperactivo

No puedo dejar de pensar en sexo
Las personas con Deseo Sexual Exagerado o Hiperactivo, piensan continuamente en el sexo, excitándose, insinuándose, asociando todo al sexo, etcétera.
Pueden incomodar sus pensamientos. El deseo sexual varía según las circunstancias, estado afectivo, salud y expectativas.
Establecer cuántos pensamientos sexuales al día se dan, no es el problema. Tampoco, si piensa más en sexo que un amigo. La pregunta importante es "¿Para qué piensa tanto en Sexo?"
El deseo sexual aumentado puede reflejar un estadío de desarrollo o la afirmación de unión en la pareja. Durante la adolescencia, chicos y chicas, experimentan influencias hormonales, que evocan fantasías y ansiedades asociadas al sexo. Con la convivencia, la moda, sumisión al "culto" del cuerpo, y la presión social de "ser adultos," ellos expresan un mayor interés y preocupación sexual. Cuando un romance inicia, ese período de enamoramiento conlleva una necesidad apasionada del contacto sexual y compañía de su pareja. El período de "luna de miel" o un reencuentro son otros hitos marcados por deseo sexual aumentado.
Cuando surgen fantasías sexuales persistentes, que interrumpen las actividades, creando una tensión sexual que exige su liberación inmediata con la pareja o a solas, entonces hay problemas. Igualmente significativo es que se involucre en actividades de búsqueda del placer sexual, a riesgo de su salud, seguridad, economía o a costa de otros.
La continuada excitación sexual, los vuelve ansiosos, inquietos, irritables, desconsiderados, distraídos hasta violentos.

La manifestación del deseo sexual excesivo puede ser una forma de compensar problemas subyacentes. Originan una "fantasía alterna," encubren un bajo desempeño sexual, o bien, una capacidad sexual menguante, obsesionándose con ideas de hazañas eróticas. Personas con conflictos en su Identidad Sexual pueden pensar incesantemente en el sexo para evadir el problema y reafirmarse. Hombres con Síndrome de Eyaculación Precoz pueden manifestarse con un
deseo exagerado, con la esperanza que al próximo encuentro sexual, "las cosas sí salgan bien," o por que el coito, aunque terminó con eyaculación, fue insatisfactorio. Algunos recurren a fantasías sexuales con su pareja para imaginarse que establecen posesión y control, cuando realmente adoptaron posturas sumisas.

Otras expresan un deseo sexual que sustituye su incapacidad para relacionarse con los demás y por ello son incompetentes de tener y retener pareja. Se imaginan escenarios y parejas eróticas exuberantes, por que no pueden ligarse normalmente. Se excitan y se la pasan así, en otro universo. Personas con Trastornos Obsesivos Compulsivos, pueden sufrir crisis de pensamientos de índole sexual, que son altamente angustiantes. Cuando hay una "crisis de vida"
como el paso de la adultez a la tercera edad, pueden notar aumento de las fantasías como reflejo de influencias biológicas, farmacológicas, o expresión de conflictos psicológicos profundos.

Es posible que quien pasa por esto no se percate de los efectos y riesgos. La franqueza propia, y de los demás, respetuosamente, debe instarle a buscar ayuda especializada para investigar factores de tipo médico, farmacológicos y psicológicos para su resolución. Tome en cuenta que el "trastorno de deseo sexual hiperactivo" y la falta de control de impulsos son mala combinación y pueden ocurrir situaciones incómodas.

Es posible que quien pasa pr esto le incomode plantearlo frente a un profesional, pero no olvide que se trata justamente de un profesional y si Ud. es mujer no dude en recurrir a una profesional mujer que sabrá entender su situación.

Deseo Hipoactivo

Deseo Hipoactivo

Alteraciones de la excitación sexual femenina
Muchas mujeres sufren esta condición. Según algunos estudios, el 19% de las mujeres entre 18 a 59 años han presentado esta dificultad alguna vez. En mujeres que están mas allá de su menopausia, el valor asciende hasta el 44%. Con datos tan impactantes, ¿cómo es que no se habían tomado las medidas de investigación y resolución del problema?
La capacidad para excitarnos es una parte fundamental de la Respuesta Sexual Humana. Hay mujeres que no son capaces de lograr un nivel de excitación erótica suficiente para que su experiencia sexual logre una descarga completa "en gracia" y "a gusto" a través del orgasmo. El problema con que se enfrentan es que dejan de gozar de la experiencia erótica, se crea una consecuencia con su pareja, mina la autoestima y puede ser el reflejo de una condición médica.
Tenenos problemas para determinar el grado de excitación entre los géneros. En cuanto al hombre, es fácil. Su grado de excitación es proporcional a la calidad de la erección. También aparece una diminuta cantidad de secresión por la uretra de la cabeza del pene. Hay un rubor sexual, o enrojecimiento en la cara, las caras internas de las piernas, y espalda. En la medida en que la tensión sexual aumenta hay mayor ingurgitación de la cabeza del pene.
En la mujer, se da enrojecimiento en la cara, pechos, espalda y caras internas de las piernas. También hay un aumento de la tension muscular como en el hombre, pero menos evidente por su volumen muscular. A nivel genital se dan dos reacciones principales. La ingurgitación, o "hinchazón no infecciosa" de los labios vaginales mayores, menores y clitoris.

Luego, tenemos el componente "secretorio" o "de lubricidad". Se da una salida de secresión poco viscosa, o "resbalosa". Es una vergüenza que hasta hoy no sepamos bien su origen o producción.

La valoración de la excitación en la mujer es más complicada, pues de 100 parejas evaluadas 48% reportaron dificultad para excitarse, 33% para mantenerse excitadas. Lo raro es que 86% mujeres relataron que su experiencia erótica fue satisfactoria, mientras que solo 15% de sus parejas repararon en su pobre excitación. Esto significa que la mujer tiene poca fidelidad en sus sensaciones sexuales y su pareja aún menos. Así, para que una pareja manifieste la dificultad, el grado de disfunción debe ser avanzado y significativo.

Hay tres síntomas principales de esta disfunción sexual. La sensación de hastío o desinterés sexual, con el respectivo problema de sensación de baja excitación y dolor genital. Esta disfunción no suele venir sola, pues pueden haber conductas evasivas, de temor al sexo, anorgásmia, que pueden terminar complicando el cuadro con disfunciones sexuales adicionales.

Para estudiar el problema, requiere que el Sexológo ejecute una valoración sexológica completa y considere la participación de otras enfermedades como Diabetes Mellitus, Trastornos Tiroideos, Hipertensión Arterial y otros. De igual forma, hay que valorar los medicamentos tomados, incluso los que no requieren de una receta médica, y los "naturales". Es posible que pida una valoración del Ginecólogo o Urólogo. La experiencia nos dice que aún cuando hay una condición médica evidente, la participación del Sexólogo para reconstruir la capacidad para expresarse eróticamente es indispensable.
Uno de los errores que se ha dado es asumir que la forma de excitar sexualmente a la mujer es similar a la del hombre ¡Gran Error! En primer lugar la mujer NO es un hombre que orina sentada. Las mujeres necesitan, hombres presten atención de una estimulación que va mucho más allá de tocarle los genitales.

Ella debe involucrarse íntimamente; escuchando a su amado; sintiendo su contacto en todo su cuerpo; sabiendose acariciada de diversas formas, en todo el cuerpo. Ademas, que hay una expectativa de continuidad y expectativa a futuro en su involucramiento. Las caricias deben variar y aplicarse en diversas intensidades.

Para mantener la excitación, la fantasía y la creatividad son ingredientes importantes. Nuevamente declaro que no se puede equiparar la fantasía sexual masculina con la femenina. Es sorprendente saber que otros tipos de sensaciones que en el hombre provocarían dificultad o fracaso de la respuesta erótica, en la mujer causan lo contrario.

El hombre debe entender y compenetrarse en el mundo de fantasía de ella y contribuir positivamente hacia su satisfacción y sincronización. Tan importante es, que hay mujeres que experimentan orgasmos al besar a su pareja e imaginar lo que va a pasar, si él sabe qué decirle.
Personal médico o psicológico inexperto puede sugerir el uso de pornografía orientada al sexo masculino, que lejos de excitar puede inhibirle o causarle repugnancia. Luego, no cualquier representación gráfica de desnudez, estimula al género femenino. Las poses de los modelos masculinos no van en el mismo estilo o despliegue de su genitalidad.
La fantasía erotica femenina tiene un argumento. Hay un fin, en el que existe un riesgo o posibilidad de una confrontación.
Muchos problemas de Desorden Femenino Excitativo se originan porque la pareja se vuelve "sexualmente analfabeta"; es decir, no entran en "tono" con el tipo de caricias que a ella le gustan. No aprende a hacerle el amor; a "leer su topografía erótica".
Su estrategia erótica se vuelve monótona y predecible, o bien, tristemente torpe. Algunas veces esto responde a que él no se ha percatado de las necesidades de ella, o bien, por que él sufre de alguna disfunción por lo que la expresión erotica nunca puede desarrollarse en un clima de confianza o de plenitud.

Se han usado medicamentos para resolver el problema, pero el índice de éxitos es mejor cuando se incluye la Terapia Sexual para el desarrollo del erotismo en la pareja.

Cunnilingus

Cunnilingus

El Cunnilingus (sexo oral) es quizá la forma más placentera de sexo en pareja en que se involucran las mujeres. Nada puede compararse a la sensación de una tibia lengua húmeda deslizándose a través del clítoris y la vulva de una mujer. Con excepción de la masturbación, el sexo oral probablemente resulte en más orgasmos que cualquier otra práctica sexual.

Se les enseña a las chicas a verse atractivas en todo momento y a tener buen olor. Esto es menos verdadero que hace 20 años, pero todavía hay muchas mujeres que sienten que deben permanecer limpias y sin transpiración aun cuando realicen enérgicas actividades físicas. A la cabeza de esto hay mucho de estigmatización negativa asociada a la "higiene femenina".
Estas costumbres y creencias crean una barrera al sexo oral para muchas mujeres, ya que sus genitales producen humedad y emiten un olor característico. No es sorprendente entonces que muchas mujeres sientan que tienen genitales que huelen sucio cuando en realidad tienen genitales perfectamente normales y sanos.

Para que una mujer permita la estimulación oral de sus genitales, debe llegar a aceptar primero sus funciones corporales normales. Su vulva está húmeda porque su vagina y vulva se limpian a sí mismas constantemente. Comenzando en la pubertad, la vagina se lava a sí misma produciendo un flujo blanquecino a transparente de consistencia acuosa a pegajosa. Este flujo ácido mantiene a raya a bacterias malas para prevenir infecciones. Una mujer puede excitarse sexualmente y experimentar un aumento de la humedad vaginal sin saber que está excitada, solamente sintiéndose húmeda. Adicionalmente la mujer produce su propio olor, una firma química que indica no solamente quién es como individuo, sino también su estado reproductivo y sexual vigente en ese momento. Mientras que nuestras narices pueden haber perdido la capacidad para detectar estos olores a grandes distancias, los hombres se excitan cuando se exponen a ellos. En realidad, una vulva "limpia" es una vulva enferma, una vulva húmeda con su propio aroma es una sana.
Hay veces en que la vulva puede oler o saber desagradable. Esto puede deberse a la normal humedad de la vagina que se junta en los pliegues de la vulva como resultado de una pobre circulación de aire alrededor de los genitales, que evita la evaporación del exceso de humedad. Puesto que las bacterias aman los lugares cálidos y húmedos, pueden reproducirse rápidamente resultando en un fuerte olor, y quizás sabor. Las bacterias son las que causan el olor, no la humedad vaginal. Puesto que las mujeres hoy día generalmente usan ropa que evita la adecuada circulación de aire alrededor de sus genitales, a menudo es necesario que la mujer lave sus genitales antes de practicar el sexo oral.
La mayoría de los hombres AMAN el aroma particular de la vulva.
Si la mujer siente que sus genitales huelen o saben mal, debe preguntar a su pareja qué piensa. Su pareja puede disfrutar del olor que ella encuentra desagradable. Si los genitales de la mujer huelen desagradable, puede indicar una infección.
Quizá la mejor manera que tenga la mujer para aceptar y conocer su olor y gusto genital normal y sano, sea oler y gustar sus dedos durante la masturbación. La flora genital de la mujer cambia con su ciclo menstrual, su nivel de excitación sexual y también depende de su dieta. Si la mujer hace esto diariamente estará más enterada de su estado general de salud. Si la mujer conoce su olor y sabor normales, un chequeo rápido le dirá si necesita lavarse antes del sexo oral, o buscar tratamiento médico si detecta infección.
EN TODOS LOS CASOS, HASTA PARA DETECTAR INFECCIÓN, SE RECOMIENDA MASTURBARSE (lo que promueve este Blog)

Hay mujeres que encuentran al cunnilingus más placentero y la higiene personal más sencilla cuando están completamente afeitadas. Y algunas parejas prefieren todo el pelo púbico cubriendo los genitales femeninos. Afeitar y recortar el pelo púbico es una cuestión de elección personal, no un requerimiento para el sexo oral.

Contrariamente a la creencia popular, y expectativas de muchas mujeres, el cunnilingus no es una habilidad natural con que nace cada hombre y lesbiana. El cunnilingus es una técnica aprendida. Si no te tomas el tiempo para enseñarlo o aprenderlo, nunca disfrutarás de sus beneficios. Cada mujer es diferente, por lo tanto, no importa cuán bueno o buena fue alguien dando placer oral a una mujer en el pasado, aún necesitará reaprender su técnica si se cambia de pareja. Las mujeres no se pueden comparar puesto que nunca son exactamente las mismas en gustos y aversiones. Hay razones físicas y psicológicas para esto.
La comunicación es muy importante para un sexo oral placentero, y el sexo en general. La mujer debe guiar a su pareja con muchas instrucciones detalladas y exactas.
Mientras que las mujeres frecuentemente se sienten incómodas dando comandos y pedidos sexuales, necesitan ser "instructoras de entrenamiento" si esperan obtener lo que quieren y necesitan en la cama.
La guía puede venir en forma de instrucciones verbales, sonidos audibles, gestos con las manos, y movimientos del cuerpo.
Tome la cabeza de su pareja con sus manos y guíe su boca adonde usted la desea. Si desea que permanezca ahí, envuelva sus piernas a su alrededor y mantenga su cuerpo en posición. Mientras que algunas mujeres temen perder a sus parejas por ser demasiado demandantes en la cama, también pueden perderlas si son totalmente insensibles a los esfuerzos de su amante.

La sensibilidad de la vulva y el clítoris de la mujer determinará qué tipo de estimulación le gusta y a la cual responde más. Hay mujeres que prefieren un toque suave y lento, otras gustan un toque rápido y firme. La estructura de sus genitales determinará lo que es posible. La mujer con labios menores bien desarrollados puede gustar que se los chupen; una mujer con labios menores pequeños o ausentes no podrá experimentar esto. Si la mujer tiene clítoris que se proyecta hacia afuera o está bien desarrollado, su pareja podrá chuparlo como a un pequeño pene. Si la mujer tiene un clítoris pequeño u oculto, su pareja sólo podrá lamerlo. Sin embargo hay una pequeña regla, al menos que usted intente fastidiarla, mantenga su ritmo e intensidad una vez que está cerca del orgasmo. Nada molesta más a una mujer durante el sexo oral que su pareja quiebre su ritmo, o que vague cerca de su zona erógena, cuando está al borde del orgasmo.

No busque el clítoris inmediatamente. Si la mujer no está excitada adecuadamente su clítoris estará muy sensible o completamente insensible a todas las formas de estimulación. Necesita esperar para que sus hormonas fluyan y para que sus genitales se inunden de sangre. Haga un viaje lento y prolongado hasta su clítoris.
Al principio no retraiga su capuchón. Dele tiempo para excitarse bien. Cuando ella parece estar lista para explotar deslice hacia atrás su capuchón clitoridiano con sus dedos lubricados, (ella puede usar los suyos propios)
Sea muy suave. Hay mujeres que requieren un toque muy ligero; otras encontrarán que esto les hace cosquillas y requerirán un toque firme pero suave. Otras incluso no podrán tolerar la estimulación directa de su capuchón clitoridiano.
Una vez que encuentre una forma de estimulación que le sea placentera, mantenga esa estimulación hasta que ella experimente el orgasmo, si ella quiere. Si ella no puede experimentar el orgasmo, continúe la estimulación en tanto sea placentera para ambos. El cunnilingus no necesita incluir el orgasmo para ser muy placentero y satisfactorio.

Como su lengua puede cansarse, asegúrese de usar sus labios y lengua para acariciar y chupar sus delicados tejidos alternativamente. Si extiende su lengua totalmente y no está acostumbrado, pronto se cansará. Es mejor mantener tu boca tan cerca de su clítoris y labios como pueda. Use toques cortos con su lengua ligeramente extendida.
La mujer puede disfrutar cuando usted inserte su lengua en su vagina y estimule sus paredes vaginales. Quizá no pueda insertar tu lengua muy profundo, pero usualmente los tejidos más sensibles están cerca de la entrada. Hay mujeres que disfrutan cuando usted inserta su(s) dedo(s) en su vagina y estimula sus paredes vaginales, y posiblemente su punto G.

Mujeres Pre-Orgásmicas

Mujeres Pre-Orgásmicas

Si usted no está experimentando el orgasmo durante sus actividades sexuales puede creer que no hay puntos en común entre usted y otras mujeres. Esto puede causar que usted se sienta sola y aislada, sin nadie a quien recurrir por guía y soporte. Usted probablemente haya sido conducida a creer que todas las demás están experimentando orgasmos que las hacen volar cada vez que participan de una actividad sexual. Esto se convierte frecuentemente en nuestra expectativa de una mujer perfecta y sexo maravillosamente satisfactorio. En verdad el resto de las mujeres también experimentan desafíos sexuales, de una u otra forma. Cuatro de cada diez mujeres informa alguna clase de insatisfacción sexual.

La mayoría de las mujeres, me atrevería a decir que todas, saben cómo es no poder experimentar el orgasmo en algún punto de sus vidas. La mujer que no lo experimenta es tan rara que es más producto de la fantasía que realidad. Cuándo ocurre este deterioro orgásmico, con cuánta frecuencia, y la duración de cada ocurrencia varía de mujer a mujer. Como ejemplo, el ciclo menstrual de una mujer puede causar que no experimente el orgasmo a intervalos frecuentes y regulares a raíz de cambios hormonales en su cuerpo.
El deterioro orgásmico no discrimina edad, raza, grupo étnico, religión, educación, orientación, experiencia o inexperiencia sexual. Ciertas situaciones y experiencias de la vida ciertamente aumentan la probabilidad que ocurra, pero nadie está exceptuado de él. Mientras que podríamos atribuir esta situación solamente a mujeres adultas, en forma creciente son las adolescentes las que se sienten anormales.
La experiencia sexual, en ausencia de orgasmo, puede volverse realmente una traba, a raíz de los mayores sentimientos de frustración y fracaso personal, y la posibilidad de perder intimidad emocional y física con su pareja.

Encontrando Respuestas
Para muchas mujeres, la respuesta yace simplemente en darse permiso para ser un sujeto sexual, y en tomar posesión de su sexualidad. Usted necesita definir su sexualidad más que permitir que otros lo hagan por usted. Para la mayoría, no es una cuestión de crear su sexualidad sino de aceptarla en su forma presente. El problema puede no ser su cuerpo y sexualidad, sino más bien lo que usted ha estado intentando hacer con o hacia ellos. Aprender a aceptar y celebrar su sexualidad puede ser tan simple como leer este sitio para ganar una mayor comprensión de su cuerpo y sexualidad.

Aprenda las recompensas por ser una mujer sexual, y que ser una de ellas no es sólo normal, sino extremadamente deseable. Aprender a apreciar a la masturbación como una experiencia femenina positiva.
Aprender a acariciar su vulva puede lograrse aprendiendo sobre su anatomía.
Mientras que el deterioro orgásmico alguna vez se pensaba que era de origen psicológico, ahora se están descubriendo muchas causas médicas. Factores como estrés, medicamentos, anticonceptivos recetados, salud emocional y reproductiva, desequilibrios hormonales, enfermedades del corazón, insuficiente grasa corporal, y muchos otros factores pueden influir todos en el potencial sexual independientemente de la edad. Estos factores pueden comenzar a influir sobre su sexualidad siendo adolescente, aunque la mayoría los asocia solamente con la madurez.
Su placer sexual está muy influido por todo su estado general de salud.

La Batalla Entre la Mente y el Cuerpo
Si nuestro cuerpo experimenta suficiente estimulación sexual y como resultado se desarrolla tensión sexual experimentaremos orgasmo. Al crecer, el orgasmo se convierte en una respuesta condicionada. Influyen nuestros pensamientos todos los sentimientos e ideas negativas que hemos aprendido de la sociedad sobre nuestro cuerpo, la masturbación y el sexo en pareja. Como adultos, tenemos ciertas expectativas y creencias que controlan nuestras acciones. Nuestra mente crea las condiciones que nos permiten ser sexuales y experimentar placer sexual y orgasmo solamente cuando se satisfacen primero.

Ya no es tan simple, acariciamos nuestros genitales porque se siente bien y como resultado tenemos un orgasmo. Ahora pensamos en lo que hacemos y sabemos que nos estamos involucrando en una actividad sexual. Nos estamos masturbando intencionalmente, o teniendo sexo en pareja, porque queremos experimentar placer sexual y orgasmo. Mientras que a nivel consciente podemos querer experimentar placer y orgasmo, a nivel subconsciente podemos estar diciendo "no" por lo que hemos aprendido en la vida. A nivel menos subconsciente, la culpa puede ser una barrera al placer y el orgasmo. Esto quiere decir que mientras nuestro cuerpo está diciendo "sí", nuestro cerebro puede estar diciendo "no", y se niega el orgasmo. Es importante que nuestra mente y nuestro cuerpo trabajen juntos.

En la Masturbación esta el Secreto
Si la mujer espera aprender o no se le permite ser orgásmica hasta los veinte años, las vías nerviosas que conducen la estimulación sexual hasta el cerebro pueden no haberse desarrollado nunca o están debilitados por falta de uso. Si esto es así, es posible que las vías nerviosas no puedan llevar señales o impulsos eléctricos hasta el cerebro, al menos que sean intensos.
Antes de que ella pueda experimentar placer sexual y orgasmo debe desarrollar esas vías nerviosas sexuales para que puedan llevar impulsos nerviosos sutiles al cerebro. Debe formarse y desarrollarse una fuerte conexión entre su clítoris y su cerebro.
Esto requiere acariciar frecuentemente el clítoris y la vulva como para estimular y activar las vías nerviosas. Como un camino por una selva, es mucho más fácil de seguir cuanto más se usa. Esto justifica por qué es necesario explorar y descubrir el placer antes de que usted pueda experimentar el orgasmo, teniendo presente que a menudo la exploración es un proceso que demanda tiempo. Numerosos impulsos nerviosos pueden tener que viajar desde el clítoris y la vulva de la mujer hasta el cerebro antes de que lo hagan con facilidad. Su cerebro puede necesitar procesar numerosos impulsos nerviosos antes de que lo haga eficientemente, o incluso sepa cómo hacerlo.

Usualmente el primer orgasmo es el que ofrece más desafíos, al menos desde ya que ocurra por sorpresa. Cuantos más orgasmos tiene una mujer es más fácil que ocurran, en la mayoría de las mujeres esto sucede. Hay una regla simple, "Cuanto más sexual es una chica o mujer, más sexual puede ser."

Los vibradores pueden proveer la suficiente alta estimulación para superar las débiles vías nerviosas permitiendo que la mujer experimente el orgasmo. Una vez que ella aprende a experimentar el orgasmo usando un vibrador, y se desarrollan las vías nerviosas, otras formas de estimulación menos intensas pueden resultar en orgasmo. Si por alguna razón las vías nerviosas están dañadas o son deficientes, el vibrador puede ser siempre necesario si se desea el orgasmo, y esto es así para muchas mujeres normales y sanas, jóvenes y adultas. Usted no tiene control sobre sus vías nerviosas, entonces si las suyas no funcionan tan bien simplemente esfuércese para aprender y aceptar lo que mejor funciona para usted.
La ausencia de sensibilidad genital podría indicar un desequilibrio o deficiencia hormonal. El estrógeno y la testosterona son igualmente esenciales para una vulva y clítoris sanos y sensibles. En la sensibilidad genital pueden influir problemas de salud, medicamentos, y anticonceptivos. Si una adolescente o mujer padece alguna condición médica pre-existente o comenzó a tomar alguna medicación antes de explorar su sexualidad y orgasmo, puede ser imposible predecir su influencia sobre su placer sexual.

Haciendo la Conexión
Como a los niños se les enseña desde pequeños a tomar sus penes al orinar, los varones están mucho más cómodos que las mujeres tocándose y sosteniendo sus genitales. Las chicas y las mujeres a menudo aprenden a no tocar su vulva directamente, el papel higiénico o una toalla siempre separa su mano de su vulva.
Aquí hay un ejercicio que puede ayudar a las mujeres a volverse igualmente cómodas cuando tocan sus vulvas, y para tener una mayor conciencia de las sensaciones que produce al tocarla. La intención de este ejercicio no es la excitación sexual, placer u orgasmo, sino la creación de una conexión entre mente y cuerpo. Si esta conexión no existe, el placer y el orgasmo son imposibles.

Necesitará una toalla de baño y algún lubricante que sea inocuo para su vulva. Vaselina o productos con base en aceites naturales trabajan bien y son seguros para usar sobre la vulva, pero no dentro de la vagina. Tenga cuidado, evite lubricantes con el agregado de esencias y colorantes que pueden irritar los delicados tejidos. Los lubricantes de base acuosa tienden a secarse rápidamente, pero pueden rehidratarse agregando un poco de agua cuando se vuelven espesos o pegajosos. Tenga cerca un pequeño recipiente de agua caliente si usa un lubricante de base acuosa. Si su vulva se irrita con facilidad o es muy sensible, pueden necesitarse guantes de cirugía de látex o vinilo, aunque todas las mujeres deberían probarlos.
En Farmacity se consiguen lubricantes, la misma marca de los profilácticos.

Desnúdese y coloque sobre la cama una toalla para evitar mojar las sábanas.
Ahora aplique una abundante cantidad de lubricante a su vulva, debe gotear.
Usando cualquier mano, comience a explorar la superficie externa de su vulva.
Sus movimientos deberían ser casuales, no intencionales. Cubra su vulva y manténgala en la palma de su mano, juegue con su pelo púbico, y luego use uno o dos dedos para explorar los contornos. Vaya muy muy lentamente, recuerde que esto debería durar al menos media hora. Pase a los pliegues de su vulva, explore. Está bien detenerse, pero mantenga el contacto físico.
Debe sorprenderla darse cuenta que usted está "conociendo" su vulva.
No intente lograr un alto nivel de excitación sexual u orgasmo. Si avierte que se está excitando, manténglo a un nivel moderado, pero no se excite tanto.
Sé que es más fácil decirlo que hacerlo.
Tiene que repetir esta actividad todo lo que sea posible, diariamente si las circunstancias lo permiten. Puede llevarle varios meses pasar de ser insensible a la estimulación vulvar a ser aguda concientemente de ella.

Con el tiempo, es de esperar que descubra otras formas placenteras de estimular su vulva, o al menos, notables. Si usted aprende a acostarse o sentarse y excitarse, y puede mantener esa excitación, va a ser mucho más fácil aprender a llegar al orgasmo, más que proponerse una meta e intentar tener un orgasmo desde el comienzo. Cuanto más intente tener un orgasmo, parece ponerse más fuera del alcance.

El flujo de sangre es esencial para la excitación sexual y la lubricación vaginal. Mientras que los impulsos nerviosos pueden comenzar el proceso de excitación, la sangre lleva las sustancias que permiten que ocurran los aspectos físicos de la excitación. Si la mujer no tiene flujo de sangre adecuado en su vulva y vagina, puede tener problemas en experimentar excitación y orgasmo. Sin el aumento del flujo de sangre su vulva y clítoris pueden ser insensibles o demasiado sensibles a la estimulación y su vagina no se lubricará adecuadamente.

De manera similar a como se desarrollan las vías nerviosas con el uso, lo hacen los vasos sanguíneos y los tejidos eréctiles. Cuanto más frecuentemente se estimula la mujer, causando que aumente el flujo de sangre a sus genitales, y más tiempo se mantenga la congestión sanguínea, más pueden desarrollarse sus vasos sanguíneos y tejidos eréctiles.
La estimulación frecuente de la vulva y el clítoris probablemente tenga el mismo resultado, aunque muy posiblemente se requiera el uso de lubricación adicional. La fantasía sexual es otra manera de aumentar el flujo de sangre a los genitales.

Hacer veinte minutos de actividad física sostenida cada día ayudará con el flujo sanguíneo, con la salud en general, y aliviará el estrés. Esto puede hacerse por medio de caminatas, nadando, haciendo gimnasia, andando en bicicleta, etc. Al aumentar la frecuencia cardiaca aumentará el flujo sanguíneo por toda la zona pélvica y genital. Un buen momento para explorar su vulva es mientras está en la ducha después del ejercicio. También es un buen momento para hacerlo antes de ducharse.

Aprendiendo a Masturbarse

Aprendiendo a Masturbarse

Cuanta más información adquiera de este sitio web, y de otras fuentes, más preparada estará para aprender a cómo masturbarse hasta el orgasmo. Mientras que la masturbación es en algunos aspectos simple, es compleja en otros, entonces no se culpe si no es fácil para usted. Simplemente tómese el tiempo y dése la oportunidad para aprender.
Cuando haya aprendido a relajar todo su cuerpo, y sepa que lo está, párese, acuéstese en la cama, o siéntese en una silla cómoda y comience lentamente a explorar su cuerpo desnudo o semidesnudo. Si es posible, hágalo frente a un espejo grande. Corra sus dedos y manos a través de su cuerpo. Pase loción o aceite por su cara y cuerpo. Explore sus pechos, juegue con sus pezones; quizá los encuentre sensibles a la estimulación sexual, un cincuenta por ciento de las mujeres no lo hace. Acaricie sus piernas y muslos. Encierre su vulva con su mano y frótela suavemente con pequeños círculos, mientras prueba con diferentes presiones.
No vaya directamente sobre su clítoris. Si usted no está adecuadamente excitada puede ser insensible o demasiado sensible. Se necesita que llegue la sangre a su vulva antes de la estimulación del clítoris, por eso se necesita la fantasía o deseo sexual, y una lenta aproximación.

No trate de tener orgasmo. Haga cosas que usted sienta placenteras. Si algo no se siente bien, intente otra cosa. Trate de despertar esas terminaciones nerviosas dormidas. Si usted se siente tensa, deténgase, inspire profundamente y relájese. Haga este ejercicio tan a menudo como sea posible, pero sólo por 15-20 minutos cada vez. No se canse ni se tense. El propósito de este ejercicio es hacerla sentir bien estando relajada.
Un buen momento para hacer esto es cuando usted se acuesta de noche, pero si usted puede arreglar un momento más temprano en el día, digamos al despertarse, eso podría demostrar ser más beneficioso.

Después que esté cómoda por explorar y tocar su cuerpo tendría que probar medios de estimulación a su vulva más directos. Deslice sus dedos entre los pliegues de su vulva, masajee y juegue con sus labios menores. Quizá tirando de ellos ligeramente o firmemente. Deslice sus dedos hasta la parte superior de su vulva y ubíquelos arriba de su clítoris. Sienta su calor y firmeza cuando está excitada sexualmente. El clítoris de algunas mujeres no se pone erecto o está oculto por los tejidos circundantes, por lo tanto ellas deben guiarse por ellas mismas por lo que se siente mejor. Algunas mujeres pueden necesitar ubicar su clítoris con un espejo, ya que podrían no detectarlo con sus dedos; esto no es raro.
Haga deslizar el tejido que rodea al clítoris a través de su tronco y glande. Si siente la necesidad, inserte un dedo o dos en su vagina, o un vibrador, si tiene uno.
Usted quiere sentirse realmente bien, pero no tenga la intención de tener un orgasmo. Si ocurre, tendría que ser una sorpresa total. Si usted piensa en tener un orgasmo, necesita frenarse, relajarse, y redirigir sus pensamientos. Su cerebro no tendría que saber que está por tener un orgasmo.

La primera o primeras veces probablemente no experimente el orgasmo, entonces no trate de tenerlo. Simplemente disfrute los placeres de tocarse.
Pruebe disfrutar de su cuerpo y de los placeres que le da.
Si se siente al borde del orgasmo, pero no puede lograrlo, probablemente esté esforzándose demasiado. No puede forzar a su cuerpo a tener un orgasmo. Si usted llega a este punto, pare y relájese. Si se siente frustrada, llorar realmente le ayudará a relajarse y a liberar la tensión.

Si usted enfrenta grandes desafíos para experimentar el orgasmo, el sexo en pareja puede no ser una opción. Si usted está incómoda con la intimidad física, al mirar o tocar su cuerpo, o al masturbarse, es más difícil disfrutar el sexo en pareja. Simplemente usted puede no estar preparada para el sexo en pareja.
Si usted no ha explorado y descubierto su propia sexualidad, probar con una pareja podría confundirla.

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